Las plagas de insectos constituyen uno de los principales problemas fitosanitarios en el arbolado urbano, ya que afectan la salud, estabilidad y funcionalidad de los árboles. En Bogotá D.C., factores como el estrés hídrico, la compactación del suelo y la exposición a contaminantes reducen la capacidad de respuesta de los árboles (Olaya et al., 2022), lo que limita la eficacia de los métodos tradicionales de manejo fitosanitario, como la aspersión y fertilización foliar. Estos métodos, además, conllevan riesgos de exposición para las personas, la fauna y la vegetación circundante (García, 2011; Control Bio, 2014; Moura et al., 2018).
En este contexto, la endoterapia arbórea se ha consolidado como una alternativa eficaz y segura para el manejo fitosanitario del arbolado urbano. Esta técnica consiste en la aplicación directa de agroinsumos en el sistema vascular de los árboles mediante la inyección de formulaciones líquidas, las cuales son absorbidas y traslocadas a través del flujo xilemático. De este modo, se logra una intervención precisa y dirigida, empleando productos como insecticidas, fertilizantes e inductores de resistencia, con una mínima dispersión al entorno (Beningo et al., 2025).
La endoterapia se emplea principalmente en entornos urbanos donde otros métodos de control fitosanitario no son viables, debido a condiciones como la altura de los árboles, el alto flujo peatonal y vehicular o restricciones operativas. Además, ha demostrado alta eficacia en el control de insectos del orden Hemíptera, los cuales se alimentan de savia y presentan un manejo más complejo mediante tratamientos convencionales, dado que es difícil lograr que los insecticidas aplicados externamente se movilicen de manera efectiva hacia hojas y ramas. Teniendo en cuenta la susceptibilidad de Ficus soatensis, Schinus molle y Fraxinus chinensis a este tipo de plagas, estas especies fueron seleccionadas para la investigación, de acuerdo con los lineamientos técnicos del Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis (2019).
En el marco del Manejo Integrado de Plagas y enfermedades (MIPE), se deberá realizar previamente una evaluación fitosanitaria individual de cada árbol, con el propósito de determinar el estado sanitario y establecer la necesidad de intervención de acuerdo con el nivel de severidad del daño observado. Con base en los resultados de dicha evaluación, cuando se identifiquen severidades iguales o superiores al 30%, causadas por ataques de insectos, se deberá implementar un umbral de intervención curativo mediante la aplicación de endoterapia.
La efectividad de la endoterapia depende de factores fisiológicos, operativos y ambientales que influyen en la absorción y traslocación de los productos dentro del árbol. En primer lugar, la especie arbórea es determinante, ya que sus características anatómicas y fisiológicas condicionan la velocidad de absorción y pueden generar exudados que limitan la distribución del producto. En segundo lugar, factores operativos como el perímetro del tronco, la altura de intervención y la adecuada distribución de los puntos de inyección influyen en la uniformidad de la traslocación interna. Finalmente, factores ambientales, como el momento de aplicación y condiciones asociadas a la fase lunar, pueden modificar la dinámica del flujo xilemático, afectando los resultados del tratamiento (Gonzales, 2017; Perdomo & Lozano, 2017).
En este sentido, la estandarización del procedimiento de endoterapia responde a la necesidad de controlar la variabilidad operativa en campo, asociada a la altura de intervención, el número y la distribución de los puntos de inyección, así como los tiempos de ejecución. Estas variables inciden directamente en la eficiencia del tratamiento y en la consistencia de los resultados. Por lo tanto, la definición de criterios técnicos unificados permite homogenizar la aplicación de la técnica, optimizar los tiempos operativos y garantizar la uniformidad en la ejecución de los tratamientos fitosanitarios.
Por lo anterior, el presente protocolo tiene como objetivo estandarizar los procedimientos de endoterapia en tres especies del arbolado urbano de Bogotá D.C.: Ficus soatensis, Schinus molle y Fraxinus chinensis, seleccionadas por su alta susceptibilidad a plagas de insectos, principalmente del orden Hemíptera.
ENDOTHERAPY APPLICATION PROTOCOL FOR PEST MANAGEMENT IN THREE SPECIES OF URBAN TREES IN BOGOTA D.C.
Insect infestations are one of the main phytosanitary problems affecting urban trees, compromising their health, stability, and functionality. In Bogotá, D.C., environmental stressors such as water deficit, soil compaction, and atmospheric pollutants, reduce tree resilience (Olaya et al., 2022), limiting the efficacy of traditional phytosanitary management methods, such as fumigation and foliar fertilization. These methods also carry exposure risks for people, wildlife, and surrounding vegetation (García, 2011; Control Bio, 2014; Moura et al., 2018).
In this context, tree endotherapy has emerged as an effective and environmentally safer alternative for the phytosanitary management of urban trees. This technique consists of the direct application of agricultural inputs into the tree's vascular system by injecting liquid formulations, which are systemically translocated through the xylem. This enables precise and targeted intervention, using active compounds such as insecticides, fertilizers, and resistance inducers, while minimizing dispersion into the surrounding environment (Beningo et al., 2025).
Endotherapy is primarily used in urban environments where other phytosanitary control methods are not viable due to conditions such as tree height, high pedestrian and vehicular traffic, or operational restrictions. Furthermore, it has demonstrated high efficacy in controlling insects of the order Hemiptera, which feed on sap and are more difficult to manage with conventional treatments, as it is challenging to ensure that externally applied insecticides effectively reach the leaves and branches. Given the susceptibility of Ficus soatensis, Schinus molle, and Fraxinus chinensis to these types of pests, these species were selected for this study, in accordance with the technical guidelines of the José Celestino Mutis Botanical Garden in Bogotá (2019).
Within the framework of Integrated Pest and Disease Management, an individual phytosanitary assessment of each tree should be conducted to determine its health status and establish the need for intervention based on the severity of the observed damage. Based on the results of this assessment, when damage equal to or greater than 30% is identified as a result of insect infestations, curative endotherapy treatment should be implemented.
The effectiveness of endotherapy depends on physiological, operational, and environmental factors that influence the absorption and translocation of the active compounds within the tree. First, the tree species is a key determinant, as anatomical and physiological characteristics influence the absorption rate and can generate exudates that limit product distribution. Second, operational factors such as trunk circumference, intervention height, and the appropriate distribution of injection points affect the uniformity of internal translocation. Finally, environmental factors, such as application timing and conditions associated with lunar phases, may alter xylem flow dynamics, affecting treatment results (Gonzales, 2017; Perdomo and Lozano, 2017).
In this regard, standardizing the endotherapy procedure addresses the need to control operational variability in the field, related to the intervention height, the number and distribution of injection points, and application timing. These variables directly impact treatment efficacy and the consistency of results. Therefore, defining unified technical criteria allows for standardizing the application of the technique, optimizing operational efficiency, and ensuring uniformity in the execution of phytosanitary treatments.
For this reason, the present protocol aims to standardize the endotherapy procedures in three species of urban trees in Bogotá D.C.: Ficus soatensis, Schinus molle and Fraxinus chinensis, selected for their high susceptibility to insect pests, mainly of the order Hemiptera.